La primera vértebra cervical, el atlas, presenta una posición natural errónea en casi todas las personas. A causa de esa rotación inadecuada, la médula espinal, diversos nervios craneales y otras terminaciones nerviosas se ven sometidos a una presión permanente.

Como cada vértebra se encuentra en relación con los órganos internos y los patrones emocionales, un torcimiento de esta naturaleza en nuestro eje interno puede perturbar nuestro estado psíquico y emocional. Al contrario, si el atlas se encuentra en su posición natural nuestro cuerpo podrá experimentar una nueva dimensión del concepto de salud. Por consiguiente, no solo disponemos de la oportunidad de caminar erguidos, sino de vivir una con más calidad de vida.