Se plantea que el barro es un regulador natural de las glándulas endocrinas y es capaz de favorecer su estimulación o inhibición según sea el caso, es ideal para eliminar células muertas y también bacterias, absorbe toxinas, radiaciones nocivas, es un antiinflamatorio natural, activa la regeneración celular, elimina las células enfermas   y absorbe las sustancias de desecho y toxinas de nuestro organismo, fortalece el sistema inmunológico.